sábado, enero 22, 2011

ARROJO

Uno blande sus yemas

con acuáticos filos de obsidiana.

Despoja de las puntas de sus manos

los sellos de este tiempo sin nombre.

Uno descarna -si hubo- las pisadas

en la arena de sus puños.

Despoja sus palmas,

sus manos todas

de cualquier prófugo recuerdo.

Karloz Atl




2 comentarios:

ismylove dijo...

mmm estoy pensando si este es mi favorito de tus poemas... este o el de vigilia me fascinaron!

Jorge Breton dijo...

Querer olvidar muy dificil! Aunque poeticamente liberador!